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Category Archives: TECNOLOGIA


Hace unos años tuve la oportunidad de visitar el Lago Rosa y viajar por las playas donde terminaba el rally París-Dakar. En ese viaje descubrí la importancia del tubo de escape alto, de usar vehículos con tracción a las cuatro ruedas y poco pesados, de deshinchar las ruedas y de que en la noche, pase lo que pase, no se para. La cosa estuvo acompañada de algún accidente, del consabido soborno en las fronteras y sobre todo gracias a la pericia del guía (recordad que en el desierto no hay señales de tráfico) de un viaje afortunado.

Allí aprendí que el legendario rally se cobraba por término medio dos víctima civiles ajenos a la carrera al año, que los vehículos dañaban pistas e inutilizaban puentes que luego tenían que reparar los lugareños. Aunque la organización surtía de gasolina a los participantes (60.000 litros por etapa), no era raro que se requisara ésta a las poblaciones cercanas. El moderno espectáculo ignoraba por completo la realidad de una de las zonas más pobres del planeta y desplegaba fastuosos medios técnicos y médicos que sólo por sí mismos hubieran servido para mejorar la vida de los pobladores.

En ese rally los fabricantes provaban sus prototipos antes de salir al mercado, los periodistas fabricaban mitos que luego los espectadores desde el sofá de casa subían a los altares. En última instancia, la carrera era un exaltación al automóvil aunque el artefacto fuera ajeno a los empobrecidos habitantes por donde pasaba. En realidad, era un pasatiempo para los blancos que pudieran pagar su inscripción en él y un negocio para muchas compañías de seguros, fabricantes y proveedores de servicios.

La ayuda humanitaria con que los organizadores justificaban lo absurdo de su conducta pocas veces llegó -por otra parte, logísticamente muy complicado- a los poblados más alejados. En el camino quedan recuerdos en forma de chatarra comida por el viento del desierto en un ejemplo de cómo no debe usarse la tecnología. Al-quaida del Magreg detuvo la realización del rally. En realidad, debiera haber sido el sentido común ante tanta arrogancia que demostró Occidente con sus pilotos jugando a realizar hazañas y los fabricantes a ser dioses de la mecáncia.

A modo de nota final: A quien suscribe para darle a la tecla le hace falta el espíritu necesario para emprender la tarea, tener algo que decir y enfrentarse a la cábala de la reflexión con sosiego. Es por ello que me tomo unas vacaciones que intuyo un poco largas. Hasta la vuelta un deseo: que os vaya bien a todos y le saquéis a la vida toda la chispa que lleva. Nos vemos.

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SI DE NOCHE Y SIN LUNA VIAJAS, NO DESPRECIES LAS ESTRELLAS. Anónimo

Cuando Edison inventó la lámpara de incandescencia no podía imaginar que un siglo después el planeta iluminaría el firmamento como si fuera una antorcha. Esta civilización tan desarrollada tecnológicamante ha hecho del despilfarro lumínico una de las señas de identidad del desarrollo. Nuestro globo terráqueo se ve desde el espacio sideral como un nuevo sol. Desde allí se pueden ver selvas iluminadas por los incendios provocados por la deforestación, la iluminación en barcos para pescar y, sobre todo, los lugares más desarrollados del planeta.

En cambio, quienes habitamos en las grandes ciudades hemos dejado de contemplar las más de 1500 estrellas que se pueden apreciar en una noche oscura. Son muchos los científicos que se han quejado de este tipo de contaminación guiados principalmente por la baja operatividad de muchos de los telescopios que usan en sus investigaciones. En realidad, han sido muy pocos los cambios tecnológicos en el campo de la iluminación. De hecho, mi viejo profesor, ya jubilado, de tecnología nos podría seguir explicando el funcionacmiento de los distintos puntos de luz existentes en el mercado. El único cambio apreciable en los últimos 40 años ha sido las sustitución paulatina de las lámpara se resistencia y la inclusión de las de led. Por lo demás, en nuestras ciudades siguen abundando las de color amarillo de vapor de sodio y las blancas, pero menos eficientes, de vapor de mercurio.

En realidad, en un planeta tan reglamentado para las ondas de radio, a penas hay nada legislado a nivel mundial sobre las ondas lumínicas. Parece que la oscuridad asusta y que ante la inseguridad es preferible la sobreexposición de luz; poco entendible, por totra parte, en un mundo en el que la tecnología nos permite ser mucho más eficientes mediante el uso de temporizadores, farolas solares o células fotoélectricas. La noche ha desaparecido de nuestras ciudades. Vivimos en un mundo de luz como seres que todo lo saben y controlan pero que temen los riesgos de la noche.

Quizás llegue el día en que tendremos que llevar a nuestros hijos al monte acompañados de grandes linternas para que descubran la vía láctea o las “lágrimas de san Lorenzo”. Mientras tanto, es posible que la única oscuridad que conozcan sea la que proporciona la lámpara apagada de su habitación en la noche.


LA IGNORACIA AFIRMA O NIEGA ROTUNDAMANTE; LA CIENCIA DUDA. De F.M. Arouet Voltaire.

La ingeniería genética está de moda; y muchos ven en la biotecnología una fuente de desarrollo importante para el futuro. Se presenta como algo limpio y eficiente que puede reportar grandes beneficios al ser humano. Seguramente será cierto, pero a esa ciencia solidaria se le oponen unos usos empresariales consagrados al beneficio y la productividad. Se trata de una rama del saber que contamina y lo hace de forma discreta. De este modo, hay ratones, cerdos y ovejas en laboratorios con el gen humano implantado. Se trata de manipulaciones forzadas que pasan a su descendencia.

Uno se pregunta hasta qué punto la tecnología genética no actúa con criterios industriales, persiguiendo la eficacia en la creencia de que se pueden acelerar los procesos para ser aprovechados hasta el límite. La biotecnología no trabaja con materias inertes. Lo hace con seres vivos -mucho menos controlables- que, además, pueden reproducirse dando lugar a mutaciones. Los experimentos pueden viajar embalados en agencias de transportes de un lado al otro del mundo. Añadamos a ello que los resultados no son reconvertibles y que permanecen ahí a través del tiempo. Se trata de manipulaciones que aún teniendo baja probabilidad de causar daños a la naturaleza son de alto riesgo porque, de hacerlo, son enormes.

El marco de la ortodoxia religiosa, que durante años señaló las reglas en las cuales se movía la genética, ha sido sustituido por el de carácter científico, en el que se tiende a medir el rendimiento en función de fórmulas matemáticas y análisis cuánticos. La duda debiera estar siempre presente como sistema en todos los procesos de investigación y más en aquellos que, realizados con seres que forman parte de la humanidad, tienden a la explotación y dominación de la naturaleza. Hoy la industria trata de rentabilizar los experimentos patentando animales o microorganismos que posteriormente comercializa en forma de tranformaciones genéticas. De esta forma, se producen hechos curiosos, como el de que en la Unión Europea haya excedente de leche y que los ganaderos gasten sus recursos en vacas tratadas con hormonas del crecimiento con una capacidad desmesurada de producción láctea.

Otro ejemplo prodría ser el de el infertilidad. Hoy sabemos que los motivos de que ésta vaya en aumento son básicamante el estrés, la contaminación, las radiacciones ionizantes y la alimentación desequilibrada. En vez de incidir sobre estas causas, se prefiere la investigación en técnicas genéticas. En este caso, la industria se esconde bajo un discurso amable y sentido por muchos afectados para ocultar las causas iniciales. No será raro que en el futuro las multinacionales hagan valer sus conocimientos en laboratorios para ponerlos en valor en las empresas de seguros o en las de selección de personal, por ejemplo. De hecho, es cuestión de tiempo que las inversiones que las empresas presentaron por el bien común terminen siendo para el negocio de unos pocos.


SER JOVEN Y NO SER REVOLUCIONARIO, ES UN CONTRADICCIÓN CASI HASTA BIOLÓGICA de S. Allende

El otro día oí comentar que básicamente los movimientos ciudadanos tienen cuatro maneras de reclamar al poder:

– Reuniéndose bajo techo.
– Manifestándose violentamente.
– Manifestándose pacíficamante.
– No acatando las normas mediante la desobediencia civil.

Mientras que las dos primeras posturas benefician a quien ostenta el poder porque son aquellas en las que ejerce el dominio; las dos siguientes, por el contrario, favorecen a quienes reclaman, y ha sido históricamente el pueblo el que las domina.

La reflexión no es baladí, por cuanto aporta pistas para poder entender las cosas. Antes habría que añadir una premisa: los movimientos de masas están condicionados por su capacidad de resistencia y desaliento. Pero en esta ocasión lo vamos a dar por descontado.

Los acampados por las plazas de este reino tendrán su oportunidad de lograr sus objetivos en la medida en que se muevan entre las manifestaciones pacíficas, la desobediencia y el uso de terceros que les representen. Esto lo saben bien las organizaciones armadas, propias de los años 60, que vieron en la revolución la solución a sus demandas. Todas ellas están prácticamente derrotadas y aquellas que desean la negociación con los Gobiernos tratan de hacerlo mediante supervisores, evitando de esta forma las reuniones directas.

Los dos grandes sindicatos que negocian las reformas de este país debieran ser conscientes de que todo lo que sea alargar las negociaciones bajo techo y perder la calle es algo que favorece al contrario. Al final pueden terminar fagocitados por éste y alejados del mundo a quien dicen representar. Y es que a las reuniones primero se va con camisa de cuadros, después con chaqueta y maletín, para terminar con corbata y acompañado de abogados, pero para entonces ya se han recibido dádivas y benefícios.

El gran éxito en los años 80 del movimiento de objección de conciencia sobre el servicio militar obligatorio estuvo basado en la desobediencia civil que ejerció y en la aplicación de técnicas propias de la no violencia. Consiguieron que se derogara la obligación a acudir a filas sin negociar con ningún gobierno. Por eso tuvieron éxito. Cuando los cuerpos policiales se tienen que enfrentar con un grupo de ciudadanos, como los de Plaza Catalunya, con una actitud pacífica se encuentran con una situación para la que no han sido entrenados. Por ello, antes de actuar tendrán que provocar y argumentar causas ajenas al conflicto hasta conseguir que alguno de los manifestantes se vuelva violento.

El análisis sirve para conocer el funcionamiento de muchas ONGs, Asociaciones de Vecinos, Sindicatos de trabajadores, etc… que se mueven en el campo de quien ostenta el poder. De hecho, la primera reivindicación de a quien se le realiza una huelga, por ejemplo, es la vuelta a la mesa de negociaciones y desconvocatoria inmediata de ésta. O sea, lo urgente es llevar al oponente a su terreno, en el que se mueve mejor. Por eso, quienes temen que algunos grupos de masas ostenten el poder debieran ser conscientes de que ello precisamente será la causa de su derrota. Basta echar una mirada al patio de este planeta para comprobarlo.


UN HOMBRE TIENE QUE TENER SIEMPRE EL NIVEL DE DIGNIDAD POR ENCIMA DEL NIVEL DEL MIEDO de E. Chillida

Como en casi todo en la vida, no debe bastar con decir ” estoy indignado”. Hace falta añadir un plus a la frase y aportar las ideas. Es lo que me propongo con este escrito: dar razón de por qué quien suscribe está enfadado. Y lo estoy porque:

– Me parece vergonzoso que para poder adquirir uno de los derechos fundamenles que consagra la Constitución, como es el acceso a una vivienda, le suponga a mucha gente estar entrampada de por vida.

– No es de recibo que personas excelentemente formadas, después de un coste económico y personal importante, no puedan acceder a un trabajo o que deban emigrar los más capaces.

– Es humillante que para hacer cuadrar unas cuentas gestionadas por manirrotos se ponga en entredicho un estado del bienestar (sanidad, educación, pensiones…) que tantos esfuerzos costaron a nuestros antepasados.

– Vemos desconsolados cómo priman más la economía y la especulación de los productos que la democracia de carácter social.

– Es de sinvergüenzas que banqueros con contratos blindados y bonus por beneficios impongan comisiones bancarias o cláusulas leoninas sobre las cuentas de quienes tienen poco por aquello de la Ley del Mercado.

– La avaricia de quienes riguen las decisiones financieras de una economía dirigida por unos seres invisibles que compran, venden, especulan e influyen en las decisiones de Gobiernos soberanos.

– Es impresentable que la Casa Real, nunca elegida democráticamente, se valga de Patrimonio Nacional, de los yates -regalos de empresarios- y de unos presupuestos del Estado -sobre los que no da razón de gastos- para seguir viviendo como reyes en una sociedad cada vez más empobrecida.

– Hay motivos para recelar de un sistema financiero, que ha creado la mayor crisis mundial desde la segunda guerra mundial, al que se le sanean las cuentas sobre la espalda de parados, pensionistas y trabajadores que no fueron culpables de nada.

– Es patético que los partidos políticos, a pesar de tener gente honesta, estén gobernados por prepotentes, que a falta de nada mejor, hacen carrera al abrigo del partido. Y porque éstos, a su vez, están siendo superados por la exigencias de los mercados y las agencias de calificación.

– El consumo de masas en centros comerciales los sábados por la tarde o en grandes eventos deportivos se hayan convertido en una nueva religión que responde a una propaganda del despilfarro.

– Los codazos y amiguismos por lograr objetivos y ser triunfadores conlleven, en muchas ocasiones, la indiferencia ante las penurias del vecino.

– Los objetivos del milenio hayan quedado supeditados a la crisis en un momento en que la tecnología puede llegar a cualquier parte del planeta y en el que es factible terminar con el hambre y la desnutrición en el mundo.

– A pesar de saber que las guerras constituyen un gran fracaso para la humanidad asistamos indolentes a cómo por los cuatro rincones del mundo hay hogueras encendidas sin que los prohombres que dirigen el mundo se sienten a apagarlas.

– Es reprobable que los avances técnicos y la especulación de los mercados no vayan en consonancia con la ética; y así, asistimos impasibles a cómo mientras los jóvenes no trabajan los mayores tienen que sustentar a los primeros añadiendo más años a su vida laboral.

– Constituye un sin sentido que el capital y la especulación hayan desplazado al Hombre -sujeto de las cosas- a ser útil en la medida que consume.

– No podemos permanecer impasibles ante unos usos industriales y domésticos que están haciendo del planeta un estercolero.

– Es una temeridad considerar la estracción de las materias primas como capital gratuito sin ponderar los destrozos medioambientales ejercidos sobre el planeta.

– Ya no hay motivos para creer a unos políticos carentes de ideas, que subordinan sus políticas a permanecer en la poltrona del poder aunque se tengan que lanzar a degüello del oponente con exabruptos y descalificaciones.

– Es indignante que el uso de la Ley Electoral sólo sea para elegir a unos políticos olvidadizos de promesas y no se use, también en un desprecio a la ciudadanía, para consultar las grandes políticas del País.

– Hay motivos para enfadarse por no estar enjuiciados todos esos políticos y sindicalistas que han estado en los Consejos de administración de unas Cajas de Ahorros quebradas por su mala gestión.

– No son de recibo los previlegios de nuestros políticos en forma de salarios, dietas, años de cotización o cobro de pensiones sean diferentes al del resto de los ciudadanos.

– Es impresentable que seres anónimos y con convertura legal especulen sobre materias primas (arroz, soja, trigo…), hundan empresas mediante derivados o influyan en decisiones de gobiernos.

Podemos seguir añadiendo más por qués, pero muchos de quienes luchamos por la llegada de la democracia, quienes corrimos por las calles, a quienes nos tocó arrimar el hombro entonces, no era ésto lo que queríamos. Nos importaba por encima de todo el Ser Humano como centro desde el que había que hacer un mundo más justo y al servicio del cual debieran estar la economía y las finanzas.

LA MANERA MÁS RÁPIDA DE FINALIZAR UNA GUERRA ES PERDERLA de G. Orwell

En realidad, la historia de la lluvia radioactiva de Chernobyl o Fukushima comenzó antes, unos años antes. Esos abnegados “liquidadores” equipados con trajes que parecen de otro mundo tuvieron unos predecesores anónimos que fueron utilizados para conocer las consecuencias de las radiaciones. Mucho supimos de los horrores que sobre el ser humano tuvo la explosión de las bombas de Hirosima y Nagasaki. Lo cierto es que tirada la primera piedra quedaban muchas más y era necesario medir las consecuencias de sus impactos.

Los franceses utilizaron el atolón de Mururua, pero los americanos, terminada la segunda guerra mundial, tomaron como botín de guerra las Islas Marschall. De hecho, gestionaron las islas bajo el mandato de las Naciones Unidas. Y lo que pretendía ser una orden para mejorar la economía y elevar el nivel de vida de los lugareños se convirtió en una ocupación militar que respondía a los intereses de los americanos en Asia. Este conjunto de islas tiene su importancia, porque están diseminadas en el corazón del Pacífico muy lejos de todo para ser oido y muy cerca de los objetivos geoestratégicos militares de la posguerra.

La historia comenzó antes, porque en las Islas Marshall quienes debian proteger a la población hicieron estallar, en la década de los 50, la primera bomba “sucia” de hidrógeno y una población que jamás había visto un copo de nieve tuvo la oportunidad de jugar con un manto blanco de nieve radioactiva. Allí se realizaron pruebas atómicas a sabiendas de las consecuencias que tendrían sobre unos habitantes que no importaban a nadie. Las autoridades militares y médicas silenciaron y no advirtieron que los alimentos que pescaban o ingerían de sus huertas se hallaban irradiados a pesar de ser evidente el aumento de fallecimientos por cancer. A consecuencia de ello, durante los años siguientes muchas mujeres abortaron y nacieron niños con malformaciones importantes como resultado de imperfecciones genéticas.

Los EEUU siempre sostuvieron que no ocurría nada anormal. Pero lo cierto es que los americanos utilizaron este protectorado para realizar pruebas nucleares que tuvieron efectos físicos y biológicos sobre la población. Desposeyeron a sus habitantes de sus tierras e irradiaron durante siglos su habitat para conocer las consecuencias de la radiactividad sobre el ser humano. Las Islas Marshall fueron durante décadas un laboratorio experimental de armas de destrucción masiva donde se realizaron, por el bien común, atropellos sobre la población. Por eso la historia de quienes hoy se juegan la vida tratando de controlar los escapes radiactivos de la central de Fukushima comenzó antes. Mucho antes y eran inocentes.


LAS FLORES A LAS PERSONAS CIERTOS EJEMPLOS LES DEN;
QUE PUEDE SER YERMO HOY EL QUE FUE JARDÍN AYER. De Góngora.

Libia tiene un jardín en pleno desierto del Sahara. Sobre su existencia no se interesan los medios de comunicación, más centrados en contarnos la guerra civil interna o el alza de los precios del petróleo como consecuencia de ella. En 1967, la compañía Occidental Petroleum descubrió, por casualidad, cuando se hallaba realizando unas prospecciones en busca de petróleo, uno de los lagos subterráneos de agua dulce más voluminosos del mundo. Tres años más tarde el gobierno nacionalizó el acuífero de Kufra con el objeto de llevar el agua a las grandes ciudades del país y hacer de Libia un Estado autosuficiente en cereales.

Por medio de pozos artesanales y unas regaderas gigantes de 565 metros han conseguido campos circulares de un diámetro superior al kilómetro (ver foto). Se da la paradoja de que, siendo este país yermo en el 98% de su territorio, cuenta en el sur con cuatro acuíferos subterráneos (el yacimiento de Kufra, Sirt, Morzuk y Hamada), en los que hay 35.000 kilómetros cúbicos de agua potable procedentes de una corriente subterránea del Nilo. De hecho, desde 1980 el Estado libio lleva construyendo un acueducto de 4000 kms, que llevará el agua a través del desierto, con los recursos financieros del propio país.

El proyecto consta de cinco fases, de las que ya se han ejecutado dos, con un volumen de agua superior a los 450 millones de metros cúbicos al año. De esta obra gigantesca y de su importancia, si le acompaña una gestión eficiente de los recursos hídricos, no han informado los medios de noticias interesados por la guerra civil que asola al país. Por contra, quienes han reaccionado rápido han sido los especuladores, incrementando al alza los precios del petróleo por el temor a que su escasez pueda repercutir sobre las economías occidentales.

La importancia de los acuíferos y la magnitud de sus cultivos es tal, que las manchas circulares de color verde en pleno desierto pueden ser obvervadas desde el espacio. Desde allí se ven como cráteres, motivo por el cual se puso el nombre de Kufra a algunos de los que los astrónomos obvervan desde la Tierra en Marte.

Gracias a todos por vuestro interés. Estoy bien. Pensé que siendo un chico duro; qué duro, recio del norte lo tendría fácil. La realidad es que no es nada sencillo prescindir de las tecnologías de la comunicación. Siempre surge alguna justificación o algún imponderable que hace que fijemos nuestra vista en ellas. El ejercicio ha sido interesante. En realidad ni son tan imprescindibles como nos creemos, ni aportan tanto como podemos llegar a pensar. Me entenderéis bien si os digo que estoy convencido de que sólo tengo un puñado de lectores. En efecto: los mismos que gracias a vuestros comentarios ya os conocéis. Y es algo que puedo afirmar, porque tanto escriba como si no, durante este tiempo siempre ha sido parecido el número de entradas en la bitácora.

Es cierto también que las tecnologías de la comunicación quitan tiempo. En ocasiones pensamos que el que nos permitan realizar varias tareas simultaneamente es garantía de eficacia. Pues me temo, y lo he comprobado durante estos días, que en realidad es una invitación a cometer errores. Tampoco estoy muy convencido de que gracias a ellas se establezcan más relaciones sociales de calidad. Quizás puedan ser más espontáneas o atrevidas porque el anonimato siempre preserva la intimidad. Pero, no. La carga afectiva siempre puede ser engañosa precisamente por carecer de la cercanía visual y el contacto físico.

Por otra parte, tengo la certeza de que la realidad, la nuestra, la de nuestro vivir, está más pegada a lo cotidiano y a las relaciones de amistad con quienes nos rodean que con lo que nos pueda aportar internet. Entonces…¿por qué no cuidar más éstas cediendo parte del tiempo que otorgamos a las segundas?

Durante este tiempo he logrado hacer tres cosas impensables con anterioridad. He sido capaz de ir casi todos los días andando al trabajo (una hora ir y otra volver), he leido un libro por semana y he ido tres veces a visitar a un amigo enfermo hospitalizado a más de 100 kms de mi vivienda. Por cierto prescindí del GPS y siempre encontré a una persona amable que me supo orientar. Sin embargo estas experiencias, simples y banales me supieron como al pan de pueblo cocido en horno de leña.

Os agradezco a todos vuestra atención y cariño. Prometo visitar, como hasta ahora, vuestras bitácoras (la tuya también Rcalber. Quien sabe). Pero debéis entender que este blog va a ralentizar su actividad. En el ámbito laboral también voy a modificar conductas. Por ejemplo: se terminó contestar a todas las llamadas. Mi tiempo también es importante y el que va a elegir cuándo y cómo se da respuesta seré yo cuando estime oportuno. Se terminó realizar varias tareas a la vez (por ejemplo: hablar por teléfono y atender el ordenador). Cada cosa requiere su espacio y su tiempo y el dueño de ello es el menda.

En el ámbito privado entiendo que el ordenador no puede hacer de mi un individuo ausente en mi propia casa y he de entender que es más importante un paseo sólo (conmigo mismo, que ya es bastante) o tomar unos vinos con unos conocidos (que quizás lleguen a ser amigos) que darle a la tecla de tanto teclado informático.


EL VICIO ES PURA SUGESTIÓN de Oyarzabal

Me he decidido a hacerlo. Algún día tenía que ser. Me paso en el trabajo 8 horas pendiente del móvil, intenet, los correos electrónicos, los programas de diseño, el de facturación, los ploteres de corte y dibujo y la programación de los autómatas. Vuelvo a casa y sigo con la bitácora, el Auto Cad, el Pascal……. ¡Vale! Me he demostrado cien veces a mí mismo que no estoy enganchado a nada y que puedo prescindir de aquello que no crea necesario.

Pues bien. Lo voy a intentar. Se terminó el móvil. Caput. En el trabajo la conexión a internet queda reducida a 15 minutos y a la hora de la salida para evitar tentaciones (tenemos programados los ordenadores para que se desconecten a la hora de salida). En casa na de na. Cura depurativa de nuevas tecnologías.

Deseo comprobar si me acompañan sudores cuando vea a la gente disfrutando de la tecnologías de la comunicación. Y sobre todo quiero saber si tengo la línea telefónica inyectada en vena. Lo he comentado a los que me rodean y las sonrisas han sido anchas. Pero….¿me pueden asegurar que por el hecho de estar conectados están más acompañados?, ¿seguro que es cierto que el poder hacer más cosas a la vez significa más rentabilidad?, ¿es verdad que no tengo un problema de adición y que puedo prescindir de las nuevas tecnologías cuando quiera y durante el tiempo que desee?

Pues bien, amigos. Ya sabéis. Este es el último artículo durante una temporada, espero. Va por todos vosotros.